7 Verdades sorprendentes para dormir mejor.

dormir bienExisten muchos mitos y verdades que circulan sobre el sueño. Medias verdades que, de ser creídas a pies juntillas, pueden desembocar en más de una pesadilla. Y claro, también existen  muchos mitos sobre el sueño, creencias populares,  las costumbre y frases heredadas de padres a hijos, hacen que parezcan verdad, nada mas lejos de la realidad

Debemos conocer que es verdad y que es mito, ya que todas ellas tienen una repercusión en nuestro día a día que afecta a la calidad de nuestro sueño e incluso a nuestra salud.

Según Iván Eguzquiza, psicólogo especializado en Medicina Conductual del Instituto de Investigaciones del Sueño de Madrid (IIS), estas falsas afirmaciones impiden que, a menudo, distingamos “entre los factores que necesita nuestro descanso que están bajo nuestro control y aquellos que no podemos manejar, provocando que vayamos a la cama nerviosos, con la sensación de no saber qué va a pasar o cuánto tardaremos en quedarnos dormidos”.

En otro artículo hablaremos de los mitos que debemos conocer y eliminar de nuestras costumbres, pero hoy toca hablar de verdades sobre el sueño, de siete verdades que aunque parezcan sorprendentes, ayudaran a dormir mejor

  • Tomar un vaso de leche caliente ayuda a dormir. “Es tan útil como si tomamos un caldo de verduras a la misma temperatura. Los beneficios se basan en la temperatura del líquido que bebemos. El vaso de leche provoca un aumento temporal de la temperatura corporal que, al volver a descender posteriormente, nos provoca somnolencia.
  • Las siestas pueden ser buenas aliadas. “Cuando nos encontramos restringidos de sueño por necesidades personales o laborales, se puede compensar la falta de sueño con pequeñas siestas diurnas, siempre que durante la noche no tengamos problemas de sueño o nos cueste conciliarlo o mantenerlo. En general, debemos evitar las siestas de más de media hora para evitar que el sueño por la noche se vea afectado”.
  • La falta de sueño provoca mal humor. “Cuando no descansamos bien, nuestro cerebro cuenta con menos recursos energéticos y trata de funcionar economizándolos. Funciona en un modo de “ahorro de la energía”. Esto hace que veamos las cosas de una manera más dicotómica y nos cueste relativizar las pequeñas cosas que nos desagradan”.
  • Mirar el móvil en la cama es perjudicial. “El espectro de luz azul que desprenden las pantallas de LCD desactiva la secreción de melatonina, con lo cual nos alertamos. Además, el móvil nos puede activar si nos estimula emocionalmente al consultar correos electrónicos de nuestro trabajo, redes sociales o grupos de WhatsApp”.
  • Dejar el reloj a la vista puede no ser recomendable. “Todo depende de los pensamientos que generemos al mirar la hora, de si nos ponemos nerviosos o si nos volvemos a dormir tranquilamente. En caso de que nos pueda provocar intranquilidad, debemos evitar mirarla”.
  • No conviene consultar las preocupaciones con la almohada. “Aunque existen técnicas mucho más completas y complejas, un sencillo método que funciona muchas veces es apuntar las cuestiones que necesitamos resolver al día siguiente y los pasos necesarios en una libreta y dejarla en la mesilla, en lugar de repasar estas cuestiones mentalmente y llevarlas al sueño”.
  • Sacar el pie fuera de la cama tiene una explicación. “Esta conducta actúa como termorregulador, para adaptar la temperatura corporal y nuestras necesidades de abrigo, según la temperatura que haya fuera de la cama. El pie fuera de la manta o del edredón actúa como el termostato de una calefacción”.

La información proporcionada ha sido planteada para apoyar, no reemplazar, la relación directa que existe los pacientes/visitantes de este sitio web y su médico. Si tiene problemas de salud, consulte a su médico.

 

Fuente de la noticia:      Instituto de investigaciones del sueño de Nadrid del sueño y El Mundo

 

 

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