Cómo se realizan la pruebas para diagnosticar los trastornos del sueño

//Cómo se realizan la pruebas para diagnosticar los trastornos del sueño

Las pruebas para identificar el trastorno del sueño son indoloras y no invasivas. Los profesionales miden la calidad, los ciclos y las etapas del sueño del paciente para concluir el diagnóstico.  Que duermas bien es muy importante no solo para tu descanso, también para tu salud física y mental. Si notas algún tipo de trastorno en el sueño estas son las pruebas más comunes que puedes realizarte.

Entre un 20% y un 48%  de la población adulta sufre dificultades para iniciar o mantener el sueño en algún momento de su vida, según señala la Sociedad Española de Neurología. Los problemas para conciliar el sueño son más frecuentes en mujeres y en personas mayores, y en cuanto a la población infantil entre el 20% y el 25% sufre algún tipo de trastorno.

Si hace mucho tiempo que estás experimentando algún tipo de trastorno en tu descanso, no consigues dormir bien o te duermes de manera involuntaria, deberías de acudir a la consulta del especialista para determinar si es necesario que realices alguna prueba del trastorno del sueño, y a partir de ahí poder realizar un diagnóstico y tomar las medidas oportunas.

Los estudios del sueño son pruebas indoloras y no invasibas, según indica el National Heart, Lung and Blood Institute, NIH, que miden la calidad del sueño, la respuesta del cuerpo del paciente ante esos problemas y los ciclos y las etapas del sueño.

¿Qué pruebas hay para identificar el trastorno del sueño?

Cuando un paciente se somete a este tipo de pruebas se pueden diagnosticar trastornos como la apnea del sueño y la narcolepsia,  además de trastornos convulsivos y del movimiento que están relacionados con el sueño. Las pruebas más comunes a las que podrás someterte, siempre con las indicaciones del especialista que determinará la más adecuada para ti, son las siguientes:

  1. Polisomnografía

La polisomnografía mide las funciones del cuerpo del paciente durante el sueño para conocer las alteraciones que padece y saber aquellas que podrían producirle problemas de salud. Esta prueba se puede realizar en el hospital, en el ambulatorio o en casa; siempre será el especialista quien determinará la ubicación en la que se desarrolle.

Esta prueba tiene lugar durante la noche y para realizar los registros te pondrán unos electrodos en el mentón, en el cuero cabelludo y en el borde extremo de los párpados. Durante la prueba se mide el tiempo que tardas en quedarte dormido, las veces que no respiras o que casi dejas de respirar. A través de unos monitores se registran los cambios que pueda haber en tu frecuencia cardíaca, la respiración y los movimientos mientras estás dormido. A la mañana siguiente cuando despiertas, el personal especialista te retirará los electrodos y podrás continuar con tu vida diaria.

A través de esta prueba se diagnostica si padeces apnea del sueño, narcolepsia, trastorno del movimiento periódico de extremidades o de comportamiento con movimientos oculares rápidos.

  1. Actigrafía

A través de una serie de sensores se determina la evaluación del sueño, que concluye las horas y los momentos de sueño.  Se utiliza principalmente para el diagnóstico del insomnio o  los trastornos del ritmo circadiano, además según la Sociedad Española de Sueño,  la prueba de la actigrafía sirve para controlar la evolución de  síndrome de piernas inquietas o los movimientos periódicos de extremidades.

El dispositivo que se utiliza se llama actígrafo, el cual tiene una forma como la de un reloj, y te lo pondrán en la muñeca del brazo que menos utilizas. En ocasiones se puede poner en la cadera o en la pierna, esto lo determinará el especialista. A través de un velocímetro, que lleva incorporado, se puede saber los movimientos que hagas con las extremidades a lo largo del día y de la noche, y además, se obtienen conclusiones de tu estructura del sueño a través de esos movimientos. Las características de esta prueba permiten hacer estudios del paciente durante largos periodos de tiempo en su vida cotidiana.  

  1. Test de Latencia Múltiple

Según la Asociación Española del Sueño, ASENARCO, en esta prueba se evalúan problemas de somnolencia diurna. La noche anterior del Test de Latencia Múltiple te deberán de realizar una polisomnografía, para que el especialista pueda descartar otros trastornos del sueño que expliquen que padezcas somnolencia.

Durante el día te acostarás en una habitación con luz “con la obligación de no hacer esfuerzos para no dormirse” . El proceso se repite cinco veces al día y en cada prueba se mide el tiempo que tardas en dormirte, este dato se utiliza como índice de somnolencia.

  1. Test Repetido de Vigilia Sostenida

El proceso de la prueba es el inverso al de el Test de Latencia Múltiple. Estarás en una habitación silenciosa, con poca iluminación y deberás estar despierto. Según la Asociación Española del Sueño, los profesionales medirán el tiempo que tardas en dormirte y ese dato se usa como índice de la capacidad que tienes para mantener la vigilia, es decir, para mantenerte despierto. Este proceso lo repetirás varias veces al día.

Cuando te sometas a una de estas pruebas los especialistas en la materia determinarán tu diagnóstico y el tratamiento que debes seguir. Conciliar el sueño de manera correcta es muy importante para tu descanso y para evitar consecuencias, por eso ante cualquier tipo de trastorno siempre hay que ir al médico.

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2018-06-07T11:32:45+00:00 Categories: Insomnio|